IA soberana: la responsabilidad sigue en la empresa
Eva Mickler
7 min. lectura Quien adopta un modelo de IA en producción asume la responsabilidad de su comportamiento, ...
Cada vez más sensores IoT integrados. Más máquinas y robots interconectados. Además: más empleados conectados. Todo esto hace que las redes y la conectividad en las empresas deban replantearse, tanto de forma nueva como diferente. Un uso inteligente y conjunto del espectro de frecuencias con licencia y sin licencia reequilibrará la conectividad empresarial. Wi-Fi 6 y LTE/5G no son tecnologías competidoras. Son complementarias y se utilizarán en paralelo en el futuro previsible. Pero: esta vez tiene que ser banda ancha.
Las empresas seguirán utilizando una variedad de tecnologías inalámbricas en los próximos años. En muchos escenarios de aplicación, las soluciones de banda ancha como 5G desempeñarán un papel central. Los servicios 5G para y en empresas se consolidarán en los próximos dos a cuatro años. Punto de partida (inicio): 2021.
Esto se aplica tanto a casos de uso dentro como fuera de edificios. Tanto para puestos de trabajo de oficina como para producción, almacenamiento o logística. Estos casos de uso abarcan desde conectividad sencilla hasta el soporte de robots de fabricación y vehículos autónomos. El respaldo 5G para servicios de red fija, por ejemplo en soluciones SD-WAN, se convertirá en estándar. Pero 5G también se adentra en nichos: los servicios IoT en el ámbito de la publicidad exterior digital serán impulsores de sus respectivos submercados. 5G reemplaza y complementa al Wi-Fi en el puesto de trabajo de oficina; ya sea en la empresa, en el teletrabajo o en cualquier otro lugar.
Cada vez cobran más relevancia las redes privadas 5G para campus, tanto en contextos industriales, en escenarios de IoT industrial (IIoT) y en IoT donde se requieren bajas latencias periódicas y un rendimiento garantizado, como en entornos de oficina que hoy siguen dominados mayoritariamente por Wi-Fi. Pero, al margen de las distintas tecnologías de red de banda ancha (redes LTE/5G) o de banda estrecha (IoT de banda estrecha (NB-IoT)) y de los desafíos técnicos que conlleva una implementación con sentido y que aporte valor añadido, los problemas y retos fundamentales a la hora de elegir una o varias opciones se encuentran en otro lugar: en temas clásicos de negocio. Se trata del ROI. De la escalabilidad. De la agilidad. O, en otras palabras, y para condensar el mensaje de forma sostenible en una frase vulgar: al final del día, la tecnología subyacente no es lo importante. Siempre se trata de una necesidad empresarial concreta y de la mejor solución posible para los problemas.
Por tanto: el punto de partida nunca es la tecnología, sino siempre el caso de uso. La necesidad concreta. El escenario de aplicación. Este puede ser grande o pequeño, central o trivial. Para el uso productivo de soluciones de banda ancha en general y de 5G en particular en las empresas, existen numerosos casos de uso consolidados:
Las empresas necesitan 5G siempre que quieran implementar modelos de negocio o procesos que requieran procesar grandes volúmenes de datos con baja latencia, así como cuando, por razones técnicas, no puedan realizarse con otras tecnologías inalámbricas más económicas. La cuestión de si se necesita 5G depende del propio modelo de negocio. La posibilidad de construir redes propias para campus y un gran ecosistema de proveedores abren, especialmente en el ámbito industrial, la oportunidad de cerrar una brecha tecnológica previsible en futuros casos de uso con respecto a nuestras capacidades actuales.
Pero: aunque existan numerosos casos de uso, esto no significa – y esto también se aplica a entornos *greenfield* – que las empresas puedan simplemente activar el interruptor y desplegar redes privadas 5G para campus. Es necesario desarrollar competencias y tener en cuenta retos y requisitos a medio y largo plazo, como la reconfigurabilidad y la adaptación de los modelos de negocio.
El 5G en la empresa es tanto fascinante como, a menudo, imprescindible para las compañías. Nokia ha identificado en el marco del estudio «Mapping the Enterprise 5G Opportunity» los casos de uso del 5G más relevantes para los responsables de TI. Así, el 5G es especialmente relevante para las empresas que ya emplean robótica y máquinas conectadas. Los dispositivos conectados y la robótica vinculada a la nube son requisitos clave para el diseño de procesos industriales en los que la fabricación y otros flujos de trabajo están altamente automatizados y en los que es necesario reaccionar activamente a los cambios del mercado. Según el estudio de Nokia, los responsables de pequeñas y medianas empresas consideran especialmente atractivo el acceso inalámbrico fijo 5G (5G-FWA) como alternativa o respaldo al banda ancha por cable, siempre que funcione igual o mejor que las opciones cableadas.
Esto coincide con otros estudios que, como ya se ha esbozado anteriormente, ven en el 5G como respaldo para servicios de red fija en soluciones SD-WAN un motor del mercado. Otros resultados del estudio de Nokia: el 5G tiene el potencial de acelerar la adopción de la realidad aumentada (AR) y la realidad virtual (VR) en la industria, habilitar sistemas conectados y llevar la videovigilancia y el reconocimiento de imágenes a un nuevo nivel.
El proveedor de redes Ericsson ve, a corto y medio plazo, potencial adicional en los ámbitos de oficina inteligente, cuidados en tiempo real y colaboración segura entre personas y robots. Huawei, por su parte, identifica casos de uso en la inspección y garantía de la calidad del producto en procesos industriales, así como en el control coordinado y la comunicación entre máquinas.
El 5G se ha convertido en los últimos dos años en una opción relevante a la hora de satisfacer las necesidades empresariales actuales y futuras. Dicho de otro modo: el 5G es, junto con otras tecnologías de banda ancha y banda estrecha, un medio – si no el principal – para alcanzar objetivos y diseñar procesos en las empresas. Cuanto mayores sean los requisitos de las aplicaciones en cuanto a ancho de banda, latencia y fiabilidad, mayor será la relevancia del 5G.
Pero también es un hecho que el 5G no es la cúspide de la creación digital. Las redes satelitales se disponen a desplazar y complementar tecnologías ya establecidas. Las empresas tienen libertad de elección. Se trata de:
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