Uso de la inteligencia artificial en la industria
Alexander Roth
Importante en breve (IB): En las ferias internacionales de tecnología se habla mucho sobre el futuro, ...
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El 62 % de los CIO compromete su gobernanza de la IA por falta de conocimientos. El 76 % considera que la IA sin control representa una amenaza grave. Y solo el 44 % comprende plenamente los riesgos. El Informe CIO de Logicalis 2026 dibuja un panorama desalentador: la dirección de TI invierte masivamente en IA, pero carece del control necesario para gestionarla.
El Informe CIO de Logicalis 2026 se basa en una encuesta realizada a más de 1.000 CIO a nivel mundial. Su conclusión central resulta incómoda: cuanto más invierten las organizaciones en IA, menos dominan su gobernanza. El 94 % informa de un aumento del apetito por la IA en sus empresas. Al mismo tiempo, el 62 % reconoce que hace concesiones en materia de gobernanza de la IA debido a la falta de conocimientos.
Esto no es un riesgo abstracto. El 76 % de los CIO encuestados considera que la IA sin control representa una amenaza grave para su organización. Concretamente, esto significa que los departamentos de negocio utilizan herramientas de IA sin la autorización previa de TI, los datos fluyen hacia modelos sin una verificación de cumplimiento normativo y las decisiones se toman sobre la base de resultados cuya calidad nadie ha verificado.
El estudio identifica la causa fundamental del problema: casi nueve de cada diez organizaciones carecen de los conocimientos técnicos internos necesarios para gestionar la IA de forma responsable. Esto afecta no solo al nivel operativo. Afecta directamente al consejo de administración: quien no entiende los riesgos derivados de la IA no puede tomar decisiones fundamentadas.
La consecuencia es un círculo vicioso. Los CIO invierten en IA porque la presión empresarial así lo exige. Pero no invierten simultáneamente en las estructuras de gobernanza necesarias para salvaguardar dichas inversiones. El resultado: la «IA sombra» se extiende, aumenta la probabilidad de infracciones de cumplimiento y el consejo de administración se entera de los problemas únicamente cuando ya han escalado.
A partir del 2 de agosto de 2026 entrarán en vigor íntegramente las obligaciones aplicables a sistemas de IA de alto riesgo establecidas en el Reglamento de IA de la UE. Las empresas que carezcan de una gobernanza funcional de la IA correrán entonces el riesgo de sanciones económicas de hasta 15 millones de euros.
El Informe CIO revela una clara discrepancia: la demanda de IA crece exponencialmente, pero la madurez organizativa no avanza al mismo ritmo. La brecha de gobernanza se convierte así en la mayor amenaza para el retorno de la inversión (ROI) en IA.
Informe CIO de Logicalis 2026, Resumen ejecutivo (marzo de 2026)
La respuesta de los CIO a la brecha de gobernanza es notablemente uniforme: el 94 % planea recurrir de forma más intensa a proveedores de servicios gestionados (Managed Service Provider, MSP) en los próximos dos o tres años. No se trata de una tendencia entre muchas, sino de un cambio de paradigma: los responsables de TI reconocen abiertamente que no pueden asumir internamente la gobernanza de la IA.
Para las pymes, esta es una cuestión estratégica. ¿Quién dispone de mejores expertos en IA: un equipo interno que además debe gestionar las operaciones diarias, o un MSP especializado que construye la gobernanza de la IA como competencia central? La respuesta no es única, pero los datos señalan claramente una dirección.
La contrapartida: externalizar la gobernanza de la IA crea una nueva dependencia. El CIO debe ser capaz de dirigir al MSP, y para ello necesita precisamente ese conocimiento que, según el estudio, le falta. La solución no reside en una alternativa excluyente (interno o externo), sino en desarrollar un conocimiento mínimo interno que permita dirigir de forma eficaz a los socios externos.
Un resultado sorprendente del estudio: solo el 39 % de los CIO gestiona activamente el impacto medioambiental derivado de su uso de la IA. En una época en la que un único ciclo de entrenamiento de un modelo de IA puede consumir tanta energía como diez hogares durante un año, esta es una laguna estratégica.
Para los responsables de TI verde, la gobernanza de la IA se convierte así en una cuestión ESG. Quien escale soluciones de IA sin medir ni controlar su consumo energético no solo arriesga daños reputacionales, sino también consecuencias regulatorias. La Directiva sobre Información no Financiera (CSRD) ya obliga a las grandes empresas a informar sobre su huella de carbono, y la infraestructura de IA constituye un capítulo en constante expansión.
El Informe CIO de Logicalis 2026 muestra que la revolución de la IA no fracasa por la tecnología, sino por su gestión. Un apetito por la IA del 94 % junto con concesiones en materia de gobernanza del 62 % no es una ecuación sostenible. Los responsables de TI disponen de un estrecho margen de tiempo: antes del 2 de agosto de 2026 deben tener establecidos los fundamentos; de lo contrario, la brecha de gobernanza se convertirá en un riesgo de incumplimiento normativo. La buena noticia es que el estudio no solo expone el problema, sino también la dirección a seguir: menos autoconfianza infundida, más experiencia externa especializada y un consejo de administración que no delegue la IA, sino que la comprenda.
Una encuesta global realizada a más de 1.000 CIO, publicada en marzo de 2026 por Logicalis, un proveedor internacional de soluciones de TI. El informe analiza las inversiones en IA, los retos de gobernanza y el papel de los proveedores de servicios gestionados.
La gobernanza de la IA engloba las reglas, procesos y estructuras mediante las cuales las empresas regulan el uso de la inteligencia artificial. Entre sus componentes figuran la clasificación de riesgos, el control de la calidad de los datos, la supervisión del cumplimiento normativo, las directrices éticas y la asignación de responsabilidades.
Las obligaciones integrales relativas a sistemas de IA de alto riesgo (Anexo III) del Reglamento de IA de la UE entran en vigor el 2 de agosto de 2026. Las empresas que utilicen IA de alto riesgo deberán haber implementado, para esa fecha, evaluaciones de conformidad, sistemas de gestión de riesgos y documentación técnica. Las sanciones económicas pueden ascender a hasta 15 millones de euros.
Según el estudio, casi nueve de cada diez organizaciones carecen de los conocimientos técnicos internos necesarios para la gobernanza de la IA. Los MSP ofrecen experiencia especializada que solo podría desarrollarse internamente con un esfuerzo considerable de reclutamiento y formación. Esta tendencia demuestra que los CIO aceptan que la gobernanza de la IA no puede ser una tarea exclusivamente interna.
El entrenamiento y la inferencia de modelos de IA consumen cantidades significativas de energía. Solo el 39 % de los CIO gestiona activamente estos impactos medioambientales. Bajo la obligación de informar establecida por la CSRD, las grandes empresas deben dar a conocer públicamente su huella de carbono. En este contexto, la infraestructura de IA se convierte en un capítulo creciente que la gobernanza debe cubrir.
Fuente de imagen: Werner Pfennig / Pexels