La soberanía supera al precio: la nueva señal de adjudicación
Angelika Beierlein
8 Min. de lectura El gobierno federal quiere que SAP y Deutsche Telekom construyan su nube de administración ...
La telemedicina a través de países o continentes aún está en pañales. El 5G ya permite hoy logros considerables en este ámbito. De 6G, como variante mucho más rápida, se esperan aún mayores avances a partir de aproximadamente 2030.
Un cirujano chino realizó en 2024 desde Roma, gracias al 5G y con el apoyo de un brazo robótico, la primera operación intercontinental a distancia en un paciente en Pekín. El mayor desafío fue el retardo temporal, según informó Telepolis. Este se reducirá notablemente con el futuro estándar de telefonía móvil 6G.
El estándar 5G actual abre según IT Boltwise ya hoy muchas posibilidades en el ámbito de la telemedicina, el telediagnóstico y las operaciones a distancia, gracias a su capacidad de transmitir grandes volúmenes de datos en tiempo real. Los modernos brazos robóticos, que ya se utilizan ampliamente en intervenciones quirúrgicas complejas, pueden incluso proporcionar retroalimentación háptica, lo que junto con las avanzadas tecnologías de telefonía móvil supone un gran paso hacia una atención sanitaria global.
Un ejemplo de ello es el proyecto franco-alemán «5G-OR», con la creación de quirófanos de última generación conectados digitalmente. Estos están equipados con imagen intraoperatoria e instrumentos asistidos por robots, que permiten realizar operaciones a distancia sin comprometer la precisión ni la seguridad.

El factor de éxito determinante debe ser el uso local de redes 5G, que ofrecen los altos anchos de banda necesarios. La red 6G prevista para aproximadamente 2030 promete incluso velocidades de transmisión de hasta 100 terabits por segundo (Tbit/s), cien veces más que el 5G, y admite un número aún mayor de dispositivos conectados, lo que hará posibles muchas más aplicaciones en telemedicina. La integración de inteligencia artificial también revolucionará el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes, al permitir una monitorización y un análisis continuos de los datos sanitarios.
En los círculos especializados se asume que la llegada del 5G y el 6G mejorará considerablemente la eficiencia y la calidad de la atención sanitaria. Una ventaja esencial de estos estándares de radio es que, con la infraestructura adecuada, también llegan a las regiones rurales, donde el acceso a determinadas intervenciones médicas y otros servicios sanitarios especializados ha sido hasta ahora limitado. El telediagnóstico y las operaciones a distancia estarán entonces disponibles no solo en clínicas especializadas, sino también de forma generalizada, al menos en teoría.
El problema, sin embargo, es que el 5G ya requiere una densidad de antenas significativamente mayor que el 4G o LTE. Otros desafíos están relacionados con la seguridad y la protección de datos, para proteger los datos y la privacidad de los pacientes. Además, también serán necesarios marcos regulatorios para garantizar un uso seguro y eficaz de las tecnologías.
Fuente imagen de portada: Adobe Stock / btiger
Un ejemplo de ello es el proyecto franco-alemán «5G-OR», con la creación de quirófanos de última generación conectados digitalmente. Estos están equipados con imagen intraoperatoria e instrumentos asistidos por robots, que permiten realizar operaciones a distancia sin comprometer la precisión ni la seguridad
En los círculos especializados se asume que la llegada del 5G y el 6G mejorará considerablemente la eficiencia y la calidad de la atención sanitaria. Una ventaja esencial de estos estándares de radio es que, con la infraestructura adecuada, también llegan a las regiones rurales, donde el acceso a determinadas med